6'<-'0 (uséase Gus-Iago-Leticia)
Finalmente, y en vista de que ciertas personas no han conseguido superar la gincana (tiene delito Javi) os posteo la traducción. Quien ya la haya leido pues nada.
Sí, ya lo sé, estamos locos. Y sí, somos unos frikis también.
Pero bueno, que le vamos a hacer. Hay que querernos igual.
Y de cualquier modo, he de decir que somos víctimas de las circunstancias. Porque, ¿quién no estaría en este estado después de lo que hemos pasado? (sí aunque parezca increíble todo esto tiene una explicación).
Bien, será mejor que comience mi historia.
Lunes, 14 de febrero de 2005, en un remoto laboratorio del edificio politécnico.
Todo empezó cuando tras largos días de espera, se me cede Ancares (la razón de esta espera es otra historia y debe ser contada en otra ocasión) para instalar en la misma la aplicación de gestión del LDAP de la ESEI desarrollada por una servidora, he de decir que con la inestimable ayuda de múltiples colaboradores, como es el caso de Alberto alias Pincelín (por fin, ya me he quedado a gusto).
Ancares, para aquellos que no lo sepan, es una máquina sun, con una ultrasparc (osease, una sparc de 64 bits). Es decir, que me metieron en un buen follón cuando me la asignaron, teniendo en cuenta que no había visto una sun en mi vida.
Por lo tanto, una vez en mi poder, Gus, Iago y yo (el GIL) comenzamos el formateo de la susodicha bestia, con bastante éxito, sorprendentemente (eso pensábamos entonces). Por cierto, que si alguna vez tuvierais que instalar un Red Hat en una sparc (improbable, lo sé), bajáos sólo los 3 primeros cds, y no los 5, como yo, y si necesitáis ayuda para instalarlo en modo servidor, aquí tenéis a 3 expertos (si no es modo servidor os jodéis, y os las apañáis como podáis).
Así que después de tan grata sorpresa (inocentes) reiniciamos la máquina. Saltábamos de alegría ya. Entonces es cuando nos solicita el login y la password. Y ahí se pone Gus a escribir todo feliz el login. Pero en vez de escribir lo debido, escribe algo sin sentido. A lo cual, ya podéis imaginaros la cara de Iago y mía, de “este es gilipollas”.
¡Ay! Ojalá hubiera sido eso. Pero no señores, no. El teclado se había vuelto loco. las letras no estaban en su lugar (y creedme, buscar las letras en un teclado sun type 5c no es cosa sencilla).
Al final, salvo unas cuantas excepciones, resultó que el teclado había “corrido” las letras un puesto a la derecha, después cada una estaba donde le daba la gana. Ya nos podéis imaginar haciendo el imbécil a los 3 para conseguir meter el login (y sobre todo la password) como era debido. Porque claro, como si no fuera suficiente que el teclado hiciera lo que le diera la gana y que no pudiéramos ver que password escribíamos, el hijo de la gran puta borraba todo pasado un cierto tiempo.
Vamos, que era para grabarnos en vídeo.
Pero al final lo conseguimos. ¡Entramos en linux como root! Yupi. ¿y ahora qué? ahora a cortar y pegar letras de los archivos para crear palabras. Toma tecnología.
Fue entonces cuando dividimos fuerzas. Yo me dediqué a buscar en el google (bendito google) toda la información posible sobre el tema, mientras que Iago y Gus se daban de tortas con el teclado.
La verdad es que yo no encontraba una mierda. Después de unas 30 páginas miradas, seguía sin encontrar información decente. Y ellos venga a fozar y cortar y pegar letritas (¡incluso palabras en algún caso!), intentando editar los archivos de configuración del teclado. Daba gusto vernos.
¡Es entonces cuando yo encontré algo! Y ahí me pongo a dictarles. ¡Qué conversación! ¡Qué profundidad en cada letra pronunciada! Una hora después, terminaban de escribir la frase. Ya sólo quedaba reiniciar.
Y volvemos al punto inicial. Introducción de login y de password. Prueba de fuego. ¡Noooooooooooooo! Reíamos por no llorar.
Pero eso no fue lo peor, no. Aparte del hecho de que no habíamos creado una cuenta adecuada (ya sabeis, login a, password a, u alguna otra con un nivel de seguridad similar), había cambiado el keymap, y estaba bastante peor que antes.
Fue entonces cuando tomé la mejor decisión que podía haber tomado: coger papel y lápiz y anotar cual era cada letra (versión 1.0 del traductor que acabáis de usar).
Y otra vez vuelta a escribir el login y la password (flecha arriba props props pausa, y lindezas por el estilo). Y Gus y Iago que siguen modificando archivos de configuración, mientras que yo sigo con el Google intentando arreglar el estropicio.
Tras múltiples cambios de configuración, por fin encuentro algo que parece ser de ayuda. Y cambiamos otro archivo de configuración más (¿quién dijo miedo?). Tras reiniciar, volvemos a estar en la página de autenticación. Cara de acojone por parte de Iago y Gus. Empiezan a teclear, y me comentan que ahora aparecen todo asteriscos. Estamos jodidos, pienso yo. Voy hasta allí a comprobar que es así y no que son imbéciles. Pero efectivamente, son imbéciles. Sólo me estaban puteando. ¡Funciona! Conseguimos entrar en linux, pero dentro de la sesión no funcionaba el modo gráfico. El modo texto sí, salvo ciertas letras (los ':', por ejemplo estaban en la Ñ ¿os suena de algo?).
Pensamos que el problema estaba tal vez en lo que yo les dije que modificaran al principio, así que restauramos la configuración inicial de ese archivo. Mierda, nos confundimos de palabra. Al cargar da error en el keymap y la configuración del teclado. Pero sorprendentemente funciona!!! Pues de puta madre.
Siguiente reto: configurar la red (esto ya fue sólo cosa de los otros dos integrantes del GIL). Como ya os dije antes, había letras que no funcionaban, y como los muy burriños no se dieron cuenta de que los ':' estaban en la Ñ, ahí se ponen a demostrar sus conocimientos de comandos montando la de dios y utilizando tuberías y demás filigranas a saco. El problema no era configurar la red en sí, sino buscar el módulo correcto y conseguir que se cargara al inicio.
Increíblemente (al menos para mí, no sé que pensaréis vosotros) lo consiguen, ya tenemos red.
Sólo queda arreglar lo de los ':'. Tan fácil como poner teclado español en lugar del americano. Y voilá.
Todo perfecto. Pero no para el perfeccionista de Gus. Crecido por la hazaña que acaba de realizar, decide que eso de que aparezca ERROR al principio, por culpa del keymap mal metido no es digno de nosotros. Así que otra vez a configurar el puto archivo (Iago y yo temblábamos). Pero lo consiguió. Un aplauso para el chino.
Ahora ya conocéis la historia. Al menos la 1ª parte de la misma. Así que después de las 5 horas que nos llevó (evidentemente nos ha sido imposible contar todo lo que nos pasó, sólo destacamos lo más importante), nos fuimos a tomar algo. Nos lo merecíamos, ¿no creéis? Teníamos que liberar tanta tensión. Y lo hicimos con 3 cervezas, 1 sidra caducada, y hablando de 2 de los temas fundamentales en esta vida: informática y sexo.
Pues sí, somos unos frikis...
